Derrota rusa en el Frente Oriental

Un 22 de junio de hace 105 años, concluía la ofensiva Gorlice-Tarnów, una serie de ataques lanzados por las Potencias Centrales durante la Gran Guerra en la región de Cracovia, actual Polonia

El Frente Oriental (1914)

El 17 de agosto de 1914 es inaugurado el Frente Oriental, un teatro de operaciones que abarca gran parte de Europa Central y Europa Oriental. En el sur, las tropas austrohúngaras, lideradas por Frantz Conrad von Hötzendorf, combaten contra los rusos, mientras los alemanes se enfrentan a los Aliados en el Frente Occidental. Sin embargo; la superioridad numérica rusa y el gran desacuerdo entre los altos mandos austrohúngaro y alemán, hacen que Alemania se vea obligada a acudir en ayuda del ejército austrohúngaro, enviando a parte de sus efectivos al Frente Oriental. A finales de 1914, el Imperio Alemán ha cosechado significantes victorias contra los rusos. En Tannenberg, los alemanes, liderados por el célebre tándem formado por Erich Luddendorf y Paul von Hindenburg, consiguen aniquilar al 2.o Ejército ruso. Poco después de la victoria en Tannenberg, los alemanes casi aniquilan por completo al 1.er Ejército ruso en la Primera Batalla de los Lagos Masurianos. En el norte, los rusos habían sido diezmados por los alemanes. Sin embargo; en el sur, los rusos habían conseguido hacer retroceder a los austrohúngaros hasta Przemyśl. Esto hizo que los alemanes enviaran al 9.o Ejército alemán a combatir a los rusos en la Batalla del Vístula.

La ofensiva Gorlice-Tarnów (1915)

En un principio, Frantz Conrad von Hötzendorf sugiere lanzar una gran ofensiva con el objetivo de hacer colapsar el frente ruso. Por parte de su aliado germano; Erich von Falkenhayn, jefe del Estado Mayor alemán, descarta la idea, pues según él, el frente decisivo de la contienda, y por tanto, en el que se tendría que poner todo el esfuerzo bélico, es el Frente Occidental, no el oriental. Poco después cambia de opinión y accede a lanzar una gran ofensiva en el sudeste de la región de Cracovia, en las zonas de Gorlice y Tarnów. En abril de 1915, el 11.o Ejército alemán, el cual se encontraba en el Frente Occidental, es enviado al Frente Oriental, bajo las órdenes del general August von Mackensen. El 2 de mayo de 1915 comienza la batalla, precedida por un fuerte ataque con artillería. Las líneas rusas colapsan rápidamente. Radko Dimitriev, general del Ejército Imperial Ruso, envía dos divisiones rusas, en un intento de detener el avance alemán. Sin embargo, debido a la escasa preparación con la que contaban, fueron rápidamente aniquiladas por las tropas austro-alemanas. Las tropas rusas comenzaron a retroceder de forma masiva. El Ejército Imperial Ruso, en un desesperado intento por frenar el avance enemigo, dejaba los contraataques en manos de reclutas inexpertos y pobremente equipados. Fue aquí donde tuvo lugar la Gran Retirada de 1915, en un intento de reducir significativamente las bajas y el frente. Mientras los 3er y 4o Ejércitos austrohúngaros avanzaban a través de los Cárpatos, las tropas alemanas de Mackensen se dirigían al río San. Poco después, la antigua ciudad de Przemyśl es sitiada por los rusos en un asedio que duró 133 días. Sin embargo; los rusos, a pesar de su determinación, no pudieron frenar el avance austro-alemán. Finalmente, el 22 de junio de 1915, la batalla llegó a su fin con una gran victoria para las Potencias Centrales.

Ofensiva de Gorlice-Tarnów y retirada rusa.

Consecuencias
En la ofensiva Gorlice-Tarnów se enfrentaron los ejércitos austrohúngaro y alemán contra

el ruso. Se estima que alrededor de 126.000 hombres sirvieron en el Ejército Imperial Alemán, de los cuales alrededor de 87.000 fueron heridos, hechos prisioneros, o cayeron, siendo que alrededor del 69% de los alemanes que combatieron en la ofensiva terminaron siendo bajas. En el ejército austrohúngaro lucharon alrededor de 90.000 hombres. El número de bajas en el ejército austrohúngaro sigue siendo desconocido. En el Ejército Imperial Ruso, alrededor de 270.000 hombres lucharon al comienzo de la ofensiva. Para el fin de la batalla, se contaron alrededor de 350.000 bajas, de las cuales 250.000 eran prisioneros de guerra, y las otras 100.000 eran heridos o caídos en combate. Tras la batalla, Varsovia cayó en manos austro-alemanas. Los vencedores les ofrecieron firmar la paz ante una aparente inminente derrota rusa, mas el zar Nicolás II se negó, alegando que no firmaría la paz abandonando a sus aliados. Mackensen siguió dirigiendo tropas durante la contienda, siendo partícipe de la toma de Serbia y la ocupación alemana de Rumanía. El Gran Duque Nicolás, quien ordenó la Gran Retirada, fue sustituido, y en su lugar, el zar Nicolás II ocupó el puesto de comandante supremo del Ejército Imperial Ruso.

TEXTO: Uman Muhammad Murakami @historia.belica_

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