El autor Ramón Calatayud presenta la novela «Crisis de Reputación», un retrato de la lucha descarnada que hay en política para llegar a alcanzar el poder

Ramón Calatayud ( Jaén, 1984 ) habla claro. Este Consultor de Estrategias y Recursos Humanos que trabaja asesorando a pequeños productores y editoriales de España e Hispanoamérica, es autor de Crisis de Identidad. Principios básicos para subsistir en política; con él hablamos del primer asalto de una trilogía política fascinante que encontrará en espíritus valientes sus mejores lectores

1. ¿ Cómo surgió Crisis De Reputación?

La idea de escribir “Crisis de Reputación” surgió tras leer la trilogía de House of Card. Se me ocurrió crear una historia de suspense política donde el foco principal no estuviera en el político protagonista, sino que estuviera en el grupo de profesionales que asesoran al político para poder exponer determinados temas de manera más clara.

2. ¿De dónde viene el título?

La política representa la continua resolución de crisis y la defensa de la reputación, por encima de todo, para seguir viviendo de ella.

3. Su novela es una radiografía de la lucha descarnada que hay en política para llegar a alcanzar el poder. Usted añade mucha intriga y emoción al relato, ¿pensó el libro especialmente para ese lector que sigue la realidad política?

La idea es mostrar la política tal y como funciona, de un modo que no se suele contar en los telediarios, ni en los periódicos, por miedo a represarías por parte de los afectados. La diferencia entre la realidad y la ficción es que, a día de hoy, ningún personaje de ficción puede denunciar a su creador por acusarle de un delito.

4. El personaje Diego de la Vega pretende ser secretario general del partido de la oposición; anhela la presidencia del país hasta que se da de bruces con el chantaje. ¡Qué real, Ramón!

Un camino que no será fácil y que le obligará a tomar decisiones muy duras, decisiones que le afectarán personal y profesionalmente. La política, en contra de lo que tratan de aparentar algunos políticos actuales, no entiende de horarios laborales, se hace muy difícil distinguir la línea que separa la vida privada de la vida pública.

5. ¿Le costó describir los bajos fondos del Estado?

Por desgracia contamos con una amplia fuente de información de fácil acceso. Distinto es la capacidad para analizar dicha información, un trabajo que requiere dejar a un lado los prejuicios y las ideas preconcebidas, si se desea entender por qué suceden determinados sucesos.

El escritor Ramón Calatayud.

6. Lucio Vargas es otro pilar de la narración; el personaje clave de este juego sin reglas. Usted, ¿cómo lo describiría?

Lucio Vargas es un tipo sin escrúpulos capaz de todo para sobrevivir en un mundo donde la duda, el exceso de confianza y la falta de ambición se paga con la muerte. Es un tipo cuyo código ético dependerá de quien ofrezca la oferta económica más alta.

7. Se precisan demasiadas armas para que cierto pasado turbio no salga a la luz cuando uno está en el ajo, ¿no cree?

El chantaje es como una partida de ajedrez, gana quien mejor juegue con la información disponible, a quién puede afectar y cuánto daño se puede hacer para provocar un “jaque al rey”. Si el “rey” se ve en peligro, el otro adversario hará lo que sea necesario para protegerlo sin importar el destino del resto de fichas (es aquí cuando muchos políticos de segunda y tercera fila abren los ojos y se dan cuenta de cómo funciona verdaderamente el juego).

8. No adorna el mensaje y lo felicito por ello.

Muchas gracias. La idea es ir directamente al grano, no adornar ni dar más detalles de los necesarios para centrar la atención del lector en la trama, en la acción, con el objetivo de mantener un ritmo alto.

9. Cuando el libro acaba, llegamos a la conclusión de que el juego político es el más vil y rastrero que existe. ¿Sólo ganan la partida las mentes más frías?

Los sentimientos son un plus de pasión e intensidad para los discursos y las entrevistas, pero no son buenos acompañantes si se desea llegar a altas cotas de poder. Los sentimientos no ganan elecciones, aunque las campañas se orienten hacia ello. No hay que confundir el mensaje con el emisor.

10. ¿Por qué en su novela se utiliza el compañerismo como cuchillo afilado?

En política uno puede ser considerado amigo u enemigo según los intereses y las necesidades del momento. Estos son variables y no atienden a razones lógicas, solo importa la supervivencia política. Lo que hoy es negro, mañana puede ser blanco si con ello sobrevivo un día más en el cargo.

11. ¿Realmente piensa que se esfuman los sueños una vez apagadas las cámaras de televisión?

Se conoce la verdadera talla de un político cuando no hay cámaras delante. Es ahí cuando se descubre si está capacitado para gestionar fondos públicos, cómo actúa frente a un problema (sí escurre el bulto o se enfrenta a él, a pesar de las dificultades y las consecuencias). Muchos políticos dicen ser buenos gestores, pero pocos realmente lo son (basta con ver sus declaraciones de bienes).

12. Gestionar las emociones en masa aparece en su novela como una forma de arte más.

Es la forma de hacer pensar a la gente lo que yo quiero que piense. Con dinero y tiempo una certeza puede ser puesta en cuestión (a pesar de ser mentira), por meros intereses partidistas.

13. Ya le habrán dicho que el libro recuerda mucho a House of Cards, ¿verdad?

Es una de las muchas series que vi antes de escribir. Me encanta el personaje de Frank Underwood.

14. Me cuentan que es la primera entrega de una trilogía, ¿habrá los dos libros siguientes tanta acción y giros argumentales?

Las otras dos partes “Moción de censura” y “Elecciones anticipadas” seguirán la misma línea. Todo tiene un fin y no se sabrá el final muchas cosas hasta el tercer libro.

ENTREVISTA: María Teresa Cerón @ceronmariateresa

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