Tecnología naval en el Antiguo Egipto

Navegación y Comercio en el Antiguo Egipto

Los egipcios, al igual que otros pueblos contemporáneos como los fenicios, lograron  significativos avances tecnológicos, con los que lograron surcar con facilidad ya no solo el Nilo, sino el Mediterráneo.

El transporte de materiales y mercancías a través de las aguas del Nilo era muy común. Estas embarcaciones fluviales se conocen a la perfección gracias a las numerosas maquetas halladas en las tumbas de faraones y grandes dignatarios. También hay otras vías por las que se saben cómo eran estas barcazas, como la pintura, la literatura y los relieves. Estas barcas se hacían con papiro unido y secado al sol, y además eran curvos mirando hacia arriba.

Nave funeraria de Keops, hallada en 1955 separada en 1.224 piezas. Estas se volvieron a montar y se restauró. Hoy en día se exhibe en el Museo de la Barca Solar.

La necesidad de materias primas en Egipto, promovieron la construcción de grandes barcos que viajaban principalmente a comerciar en Fenicia a puertos como el de Biblos, donde se aprovisionaban de la tan preciada madera de cedro. Durante el Imperio Nuevo (1550-1070 a.C.) se lanzan a nuevos puertos, como Chipre o Creta. También se embarcan a las actuales zonas de Somalia y Eritrea, País de Punt entonces, con el conocido proyecto de la reina Hatshepsut de lograr conectar las grandes riquezas de ese país con su imperio.

Estas embarcaciones dejaron de ser de papiro y se hacen con madera, con un casco fuerte y sólido. También tenían velas y había que saber manejarlas bien.

El comercio terrestre transcurría por los numerosos caminos que se situaban a orillas de los ríos. Estos caminos no estaban pavimentados, al contrario de las avenidas de los templos. Debido a la escasez de madera, no se usó bastante la rueda hasta que los hicsos introdujeron el carro y el caballo en el Segundo Período Intermedio  (1786-1552 a.C). Ya durante el Egipto Ptolemaico la rueda era de un uso bastante común y los romanos mejoraron los caminos.

Fuentes:

El Gran Libro del Antiguo Egipto, por Alessandro Bongioanni, Editorial San Pablo.

Los Primeros Faraones, segundo tomo de National Geographic.

 

Artículo escrito por Santiago Conde Pomar. @hoplitahispano

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