La peste negra

«El triunfo de la muerte»

La peste negra

«El principio del fin»

La peste posee un origen desconocido, se dice que inició en China y poco a poco se fue expandiendo por Asia. Todo empezó a partir de la aparición de una bacteria llamada Yersinia Pestis, alojada en ratones, los ratones tienen pulgas, las cuales al picar contraian la enfermedad, acabaron transmitiendo la enfermedad a otros roedores o a los humanos.

La peste al llegar al centro de Asia también llego al centro de la «ruta de la seda». Pero esta no era la mayor zona de contagio.

«Pandemia»

En 1346 los mongloes de la Orda de Oro asediaron la ciudad de Caffa, Crimea, importante enclave genovés. Algunos de los atacantes ya poseían el virus y acababan muriendo. Los atacantes vivos depositaban en las catapultas los cadáveres infectados y los lanzaban a través de los muros de la ciudad.

Muchos genovéses se retiraron de la ciudad, ya portando el virus. Algunos de los barcos, atracaron en Constantinopla, Alejandría o Italia. Cuando los navegantes fueron a atracar en su tierra natal, los rumores de la enfermedad ya habían llegado y se les negó el desembarcar. El barco tuvo que probar suerte en zonas de Francia y Aragón.

Por si fuera poco en 1347 el rey de Hungría, Luis I, declaró la guerra al reino de Nápoles.

«Muerte»

Gracias a todo esto, Europa había caido infectada y poco a poco la muerte se fue propagando.

Los síntomas más comunes fueron los ataques de tos, los infectados rezumaban sangre y lo peor de todo, la aparición de enormes bubones negros en la piel, lo que te indicaba que la muerte acechaba.

La muerte se apoderó de Europa durante años.

«Final»

Se probaron muchas medicinas tradicionales, pero nada era efectivo.

En este momento se empezaron a guardar cuarentena(de cuarenta días) en los barcos, a los que se creía infectados. A los muertos se les quemaron las ropas. Además los médicos, para no infectarse, se ponían una larga máscara con forma de pico que estaba llena de flores aromáticas que impedian el contagio. Se comenzaron a utilizar las fosas comunes.

En 1353 la pandemia fue remitiendo poco a poco, dejando un legado de entre 75 y 200 millones de muertos.

 

 

Jesús I.G.

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