AGUA Y SANGRE EN NORMANDÍA.

El 6 de junio de 1944, en el marco de la Segunda Guerra Mundial, tenía lugar en las playas de la región de Normandía (Francia) la mayor invasión marítima de la Historia.

«Las almas de los hombres serán sacudidas por la violencia de la guerra.»

Franklin D. Roosevelt, presidente de los E.E.U.U., en una emisión de radio.

Antecedentes.

Junio de 1940. Las tropas de la Wehrmacht desfilan por París. Francia ha caído… Los franceses firman la capitulación ante el Tercer Reich. La escena es peculiar… Altos cargos de ambos países se reúnen en un pequeño vagón de ferrocarril en el bosque de Compiègne. ¿Por qué escogieron los alemanes aquel lugar? Sencillo… Una cuestión de orgullo. En aquel mismo vagón, en aquel mismo bosque, hacía 22 años, Alemania había firmado el armisticio que pondría fin a la Primera Guerra Mundial, momento que los germanos vieron como una humillación. Además, y para humillar aún más a una Francia derrotada, Hitler obligó a los representantes franceses a tomar los mismos asientos que tomaron los alemanes aquel 11 de noviembre de 1918. Había comenzado la ocupación nazi de gran parte de Francia, y ésta no sería liberada hasta 1944…

El lugar.

Los Aliados tenían dos zonas de la costa francesa designadas para la operación. El paso de Calais y la costa de Normandía. La primera opción resultaba más cómoda. Se trata del punto más estrecho del Canal de la Mancha. Es decir, la travesía marítima sería mucho más corta, y además, tardarían muchísimo menos en llegar hasta Alemania. Pero al ser la mejor opción, los alemanes la habrían protegido mejor. Y tenían razón… Por ello, decidieron que las playas de Normandía deberían ser el escenario de la Operación Overlord, nombre en clave del desembarco. Por suerte para los Aliados, Hitler se negó a mover tropas a Normandía, con la fuerte convicción de que las tropas aliadas en verdad desembarcarían en Calais, y que lo de Normandía no eran más que rumores. Esto jugaría un papel crucial en el resultado de la batalla…

La fecha.

Para que la operación resultara exitosa, se precisaba de un buen tiempo. Los metereólogos concluyeron en que el desembarco tendría que tener lugar a principios de junio. Tuvieron que elegir entre los días 4,5 y 6 de junio. Para desgracia de los Aliados, no hubo un muy buen pronóstico para el 5 de junio. Aquel día empezaría con un mar agitado que dificultaría el viaje en lancha. No obstante, a partir de la tarde habría cierta mejoría en el tiempo, la cual podría prolongarse por unas cuantas horas. Los Aliados se aferraron a la esperanza de que aquel buen tiempo durara lo suficiente como para que el desembarco se llevara a cabo con éxito…

Divisiones aerotransportadas.

Los Aliados necesitaban asegurarse de que los alemanes que resistieran en Normandía no recibieran refuerzos. Para ello, los paracaidistas aliados se lanzaron sobre territorio francés, tras las líneas enemigas, con el fin de tomar carreteras y puentes que fueran útiles para la llegada de refuerzos y suministros alemanes. No obstante, no todos llegaron a su objetivo. Muchos aterrizaron en zonas a kilómetros de las que les habían sido asignadas. Los más desafortunados murieron ahogados o bajo fuego alemán. Algunas de las divisiones más conocidas fueron las americanas 101ª y 82ª.

Las cinco playas.

Las tropas aliadas desembarcarían en cinco playas repartidas por la costa normanda. Sword y Gold para los británicos. Juno para los canadienses. Y Utah y Omaha para los estadounidenses. Todo fue relativamente bien en Utah, pues las defensas habían sido previamente debilitadas por la fuerza aérea aliada. En Sword, las defensas habían sido pobremente protegidas. En Gold, la marea alta facilitó el avance de las lanchas. Sin lugar a dudas, la peor parte se la llevaron aquellos que desembarcaron en Juno y Omaha, con gran cantidad de búnkeres fuertemente defendidos por multitud de ametralladoras. Esta masacre se representa bien en el film bélico de Steven Spielberg Salvando al soldado Ryan. Finalmente, los aliados se establecieron en las cinco playas. Debían aguardar a la llegada de refuerzos y suministros para poder seguir avanzando hacia Alemania. Aun así, y por sorprendente que pueda parecer, aun con las tropas aliadas asentadas en la costa de Normandía, Hitler siguió negándose a enviar tropas al lugar. Al desembarco siguió la liberación de diversos pueblos y ciudades de Francia. Todo terminaría con la liberación de París el 25 de agosto de 1944.

«Hay dos tipos de hombres en esta playa: los que han muerto y los que van a morir.»

Coronel George Taylor, a sus hombres, en Omaha.

Las bajas.

La batalla de Normandía resultó en una carnicería para ambos bandos. Los Aliados habían sufrido más de 200.000 bajas, mientras que Alemania sufrió más de 400.000. Alrededor de 20.000 civiles franceses perdieron la vida en la batalla. Varios de ellos murieron por culpa de los bombardeos llevados a cabo por los Aliados con el fin de debilitar las defensas alemanas, siendo uno de los más famosos el de Caen.

 

Uman Muhammad Murakami

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