LOS ÚLTIMOS REYES DE FRANCIA. PARTE 2

LOS ÚLTIMOS REYES DE FRANCIA. PARTE 2

 

En la parte anterior vimos la historia del fin de la casa real que había gobernado en Francia más tiempo que ninguna, como fue la Casa de los Borbones. Tras su caída, el sistema monárquico como modelo de gobierno en Francia iría agonizando hasta su desaparición. Hoy veremos ese proceso de desaparición.

Rey entre revoluciones

 

Como miembro de la otra casa real con derecho para gobernar Francia, Luis Felipe de Orleans era la última esperanza de los monárquicos franceses.

Luis Felipe I, por suerte, para los franceses, no era un Borbón. Este rey era de corte liberal y constitucionalista. Desde un primer momento, por lo tanto, el nuevo monarca apoyó a la burguesía industrial francesa y que rápidamente escaló en el escalafón de poder. Por otra parte, el rey tuvo que hacer frente a una crisis económica y a la resolución de asuntos exteriores con potencias como la británica o la austrohúngara. Durante el reinado de Luis Felipe, Francia entró en un proceso de industrialización.

Sin embargo, lo que había empezado bien empezó a truncarse con el gobierno a manos de François Guizot quien, con sus políticas ultraconservadoras, hizo que la población se pusiera en contra de su rey. Además, el país había entrado en una fuerte crisis en todos los sentidos. Todo estalló en febrero de 1848. El 22 de febrero, una marcha liderada por estudiantes y trabajadores en las calles de París obligaron al rey a abdicar en su sobrino de 9 años y a que Guizot dimitiera. Antes de nombrar regente a la madre del nuevo rey, republicanos y diputados de la izquierda consiguieron unirse para crear un gobierno provisional que, ese mismo día, declaró la II República y obligo a Luis Felipe I y a su familia exiliarse a Reino Unido. El ex rey jamás volvería a Francia.

De República a Monarquía, y tiro porque me toca

A la II República francesa le pasó lo mismo que a la primera: fuerte inestabilidad política interna y un paso ideológico de la izquierda a la derecha que acaba con el líder de la República, un Napoleón Bonaparte, haciendo un golpe de estado y convirtiéndose en el emperador-rey de un imperio francés. Este es el resumen rápido de como se pasó de la II República francesa al Segundo Imperio francés.

En este caso, el Bonaparte que llegó al poder fue Luis Napoleón Bonaparte. Este había sido elegido el primer (y último) presidente de la II República que, al ver que no podía perpetuarse en el poder de manera legal, decidió hacerlo al estilo Bonaparte: con un golpe de estado y nombrándose emperador en 1852. Es curioso que, a pesar del golpe de estado, Luis Napoleón consiguió amplios poderes a través de plebiscitos populares. Seguramente fue resultado de una combinación de cansancio por parte del pueblo francés de como estaba el País y de un nostálgico recuerdo de cuando Francia era una potencia europea respetada gracias a un Napoleón Bonaparte. La apuesta por un nuevo régimen auditorio funcionó, ya que Francia vivió una época de recuperación económica y, por ende, social. Napoleón III hizo, por su parte, lo que se esperaba de él en el sentido de que celebró fiestas en su honor y en el del Imperio, tuvo un gobierno que persiguió fuertemente a la oposición… pero también hizo cosas buenas para el pueblo como acordar el derecho a huelga. A nivel exterior, Napoleón III aplicó una política expansionista que empezó bien, pero que acabó mal porque, la apuesta francesa por México fracasó en 1852, siendo esta la primera derrota militar desde la Batalla de Waterloo, la cual sería seguida por el desastre de la Guerra franco-prusiana, en la que Napoleón III cayó prisionero de Prusia. Mientras el monarca está en manos enemigas, en Francia se acabó declarando la III República francesa, lo que supuso, ahora si, el fin de toda monarquía en Francia.

Visto lo visto, la pregunta debería ser: ¿Por qué a Napoleón III se le puede considerar el último rey de Francia? La respuesta es sencilla. Con las elecciones de 1869, Francia culminó un proceso en el que pasó de unas tendencias conservadoras y monárquicas autoritarias por las que había apostado en 1851, hacia unas tendencias izquierdistas y democráticas que devolvieron poder a los parlamentarios y, por lo tanto, se apostaba por un régimen más democrático. Se pudo modificar la Constitución para limitar los poderes del emperador para que el imperio pasase a ser de facto una monarquía parlamentaria en 1870. Es por eso que Napoleón III acabó sus últimos años en Francia reinando como rey.

Y así fue como los reyes dejaron de tener su lugar en Francia de manera definitiva. Es verdad que, tras la monarquía de Napoleón III, se han sucedido varias repúblicas francesas también, pero eso; eso ya es otra historia.

 

 

Carlos Llanas

@carlosllanas_ @rincondhistoria

 

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Luis_Felipe_I_de_Francia

https://es.wikipedia.org/wiki/Napole%C3%B3n_III_Bonaparte

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *